RE VUELTAS

EXPOSICIÓ FOTOGRÀFICA  // Sala Cava

RE VUELTAS: La restitución del rostro

Shinji Nagave 

Shinji Nagabe encarna la esencia del sincretismo. El extrañamiento forma parte de su mirada en su devenir vital. En su estar en el mundo desembocan múltiples historias y geografías diversas. Al regreso a las regiones brasileñas que alguna vez habitó lo hace sintiendo estremecerse la tierra como si fuera una extensión de su cuerpo.
Es difícil tratar con dignidad la representación de niños y adolescentes desposeídos y malheridos y mucho más difícil aun lograr hacerlo con un sutil e inteligente sentido del humor.
Los retratos de Nagabe pueden parecer una fiesta,  abigarrados, henchidos de luz, saturados de color.
En RE VUELTAS restituye los semblantes. Han transcurrido siete años desde que retrató a los jóvenes de Itabaianinha velando sus rostros con telas y flores que los transformó  en seres fantásticos, oníricos,  como personajes de cuentos de un  surrealismo tropical.
En los retratos de grupo preserva el secreto de los rostros con el dinamismo de los cuerpos obligando al  espectador a ejercitar la  empatía. Cualquier rostro puede ser el de alguno de esos adolescentes despojados de sus sueños de éxito y fama según los modelos que una  sociedad les impone. Soñaron con ser princesas o  campeones, protagonistas de historias de amor y lujo aunque acabaron siendo madres adolescentes, albañiles o desempleados.
El rostro se ha considerado una  parte del cuerpo que revelaba el alma.  El retrato sirve para dar presencia a los ausentes y aquí resurge como presencia de los olvidados de la tierra, empleando el artista la máscara para restituir la dignidad a las personas retratadas.
Shinji Nagabe posee el virtuosismo de lograr que una instalación lúdica conserve el carácter de denuncia de las condiciones de los pobladores de las zonas deprimidas de su Brasil natal.
Los globos de helio que suelen evocar aniversarios felices aquí presentan bocas sonrientes con dientes blanquísimos y concentran toda la expresión pero tienen las cuencas de los ojos vacías tensionando las emociones que desatan. Son una orografía emocional que se eleva ligera. Por un momento se han convertido en los protagonistas de la fiesta, de su propia historia y pueden revivir una esperanza que sigue agazapada en algún rincón oculto de su  más intima esencia.
Carmen Dalmau
Carmen Dalmau es licenciada en Historia del arte e Historia moderna y contemporánea. Directora de la Galería Cero, especializada en fotografía actual. Profesora de Historia del arte y estética en el Máster de fotografía EFTI. Comisaria independiente y crítica de arte. Autora del blog de fotografía “Ante vuestros ojos”